El Teatro Municipal Antonio Gala de Alhaurín el Grande se llenó de ritmo, emoción y solidaridad durante la celebración de la gala del XIII aniversario de la academia de baile DKPOP DANCE de Coín, el pasado domingo 7 de junio. Un espectáculo que reunió sobre el escenario a alrededor de medio centenar de alumnos y alumnas, con edades comprendidas entre los 6 y los 22 años, y que tuvo además un marcado carácter benéfico, ya que la recaudación obtenida a través de un donativo de 4 euros por entrada se destinó íntegramente a la asociación Almas de 4 Patas.
La gala, que contaba con la colaboración del Ayuntamiento de Alhaurín el Grande, fue el resultado de meses de trabajo y preparación. Según explicaron desde la organización, el espectáculo comenzó a gestarse el pasado mes de octubre y se estructuró en cuatro actos de unos veinte minutos de duración cada uno, además de una introducción inicial de cinco minutos que sirvió para presentar el hilo conductor de la velada.
Cada bloque transportó al público a una atmósfera diferente a través de coreografías de baile moderno inspiradas en éxitos musicales actuales y de las últimas décadas. Los asistentes pudieron disfrutar de números ambientados en los años 2000, propuestas de estilo urbano y otras más oscuras y cinematográficas inspiradas en el universo de los thrillers, demostrando la versatilidad y el trabajo artístico desarrollado por el alumnado durante toda la temporada.
DKPOP DANCE, academia con sede en Coín y dirigida por el coreógrafo Joan Luque, celebraba así trece años de trayectoria formando a jóvenes bailarines y promoviendo diferentes estilos de danza moderna en la comarca.
Pero además del espectáculo, la solidaridad fue una de las grandes protagonistas de la tarde. La gala se organizó en beneficio de la asociación Almas de 4 Patas, una protectora sin Pánimo de lucro de Alhaurín el Grande que trabaja gracias al esfuerzo de personas voluntarias para rescatar, cuidar y buscar un hogar a animales abandonados y maltratados.
El momento más emotivo de la jornada llegó al final del espectáculo. Cuando parecía que la función había terminado, las alumnas sorprendieron a su director y coreógrafo, Joan Luque, con un homenaje inesperado. Sobre la pantalla del teatro se proyectó un vídeo sorpresa cargado de mensajes de agradecimiento, recuerdos y muestras de cariño, reconociendo su dedicación y compromiso durante todos estos años al frente de la academia.
Un cierre lleno de emoción para una gala que volvió a demostrar cómo la danza puede convertirse también en una herramienta para la solidaridad, reuniendo talento, esfuerzo y compromiso social sobre el escenario del Teatro Antonio Gala.


