Así comenzaba la fiesta de graduación de la Escuela Infantil de Villa del Guadalhorce que se celebró en el pabellón polideportivo. Una cita marcada por la emoción, las actuaciones y el reconocimiento al trabajo realizado durante el curso.
Durante la ceremonia, la directora pedagógica, Belén Martín, dedicó unas palabras a los alumnos, recordándoles que son el motor de la escuela.
Las aulas Hipo, Jirafa y Monito protagonizaron varios bailes y actuaciones que amenizaron la celebración y que fueron seguidos con entusiasmo por padres y familiares.
Las educadoras también quisieron dirigirse a sus alumnos para recordar los momentos compartidos a lo largo del curso y poner en valor el cariño y el aprendizaje vivido en las aulas. En representación del equipo docente, Rocío Martín destacó el vínculo creado con los niños durante este año.
Tras las actuaciones y los discursos, se hizo entrega de los diplomas a los alumnos participantes en la graduación. Entre ellos, 19 niños y niñas se despidieron de la escuela para comenzar el próximo curso una nueva etapa en el colegio de mayores, mientras que el resto volverá a reencontrarse en las aulas de Villa del Guadalhorce el próximo año.
Las familias aprovecharon además la ocasión para agradecer la dedicación de las educadoras y del personal del centro, entregándoles un detalle y unas palabras de reconocimiento por el acompañamiento brindado a sus hijos durante esta etapa. Al acto también asistieron representantes municipales.
Así, Rocío Serrano, directora del centro, se despidió con unas palabras de ánimo para alentar los niños a afrontar con ilusión sus nuevas experiencias y recordando a quienes continúan en la escuela que el próximo curso volverán a encontrarse en un entorno siempre seguro.


